Costoporuso · Guía completa

Costo total de propiedad: móvil, coche y electrodomésticos

Lo que pagas en la tienda rara vez es lo que te cuesta algo. Un coche tiene seguro, combustible y mantenimiento; un móvil pierde valor cada año; un electrodoméstico gasta energía durante toda su vida. El costo total de propiedad suma todo eso y te permite comparar de verdad. Esta guía lo explica con tres ejemplos y sus cuentas.

Qué es el costo total de propiedad

El costo total de propiedad (en inglés, TCO) es todo lo que te cuesta un objeto desde que lo compras hasta que te deshaces de él: el precio de compra, más lo que gastas mientras lo tienes (consumo, seguro, mantenimiento, accesorios, financiación), menos lo que recuperas al venderlo. Dividido entre los usos o el tiempo, da un costo comparable por día, por mes o por uso.

costo total = compra + gastos durante el uso − reventa

Ejemplo 1: un móvil

Dos formas de tener un móvil durante años, con supuestos explícitos:

CompraAñosReventaCosto netoPor día
Gama alta, se vende a los 3 años900 €3250 €650 €0,59 €
Gama media, se usa 4 años400 €40 €400 €0,27 €

Reventa y vida útil son hipótesis. Comprueba a qué precio se venden en segunda mano modelos de la misma edad.

El móvil de gama alta cuesta más del doble por día, incluso después de vender el viejo. La partida que más pesa es la depreciación: pasa de 900 € a 250 € en tres años. Si añades fundas, protectores y el posible costo de una reparación, la diferencia crece. Esto no significa que no merezca la pena: si aprovechas la cámara o el rendimiento, puede ser una buena compra. Pero el cálculo muestra cuánto pagas, día a día, por esa diferencia.

Ejemplo 2: un coche

El coche es el caso donde más se subestima el costo, porque el precio de compra es solo la mitad de la cuenta. Con cifras ilustrativas para un coche que se compra por 15.000 € y se vende a los ocho años:

ConceptoEn 8 años
Depreciación (15.000 € − 5.000 € de reventa)10.000 €
Seguro (500 €/año)4.000 €
Combustible (1.200 €/año)9.600 €
Mantenimiento e inspecciones (400 €/año)3.200 €
Impuestos y aparcamiento (100 €/año)800 €
Total27.600 €

Cifras de ejemplo: sustitúyelas por las tuyas. Varían mucho según el país, el modelo, el combustible y el uso.

Son 3.450 € al año, unos 288 € al mes. Si recorres 10.000 km al año, equivale a 0,345 € por kilómetro. Y los 15.000 € de la compra son apenas el 54% del total de 27.600 €. Esa cifra por kilómetro o por trayecto es la que conviene comparar con las alternativas (transporte público, bici, alquilar un coche cuando lo necesitas, compartirlo), y no el precio de compra frente al precio de un billete.

Ejemplo 3: un electrodoméstico

En electrodomésticos que están encendidos o funcionan durante años, el consumo puede compensar un precio mayor. Compara dos neveras:

PrecioConsumo anual
Nevera eficiente600 €150 kWh
Nevera estándar450 €250 kWh

La eficiente cuesta 150 € más y gasta 100 kWh menos al año. Con un precio de la electricidad de 0,20 € por kWh (hipótesis), el ahorro es de 20 € al año, así que la diferencia de precio se recupera en 150 ÷ 20 = 7,5 años. Si la nevera te dura 15 años, ahorras 300 € en electricidad frente a 150 € de sobreprecio: 150 € a tu favor. Si la electricidad costara 0,30 € por kWh, el ahorro sería de 30 € al año y el sobreprecio se recuperaría en 5 años. Y si te mudas en tres años y no te la llevas, la cuenta cambia. Esa es la pregunta clave: ¿cuánto tiempo vas a usar el aparato?

El costo de pagar a plazos

Financiar una compra añade intereses que suben el costo real. Con 1.200 € a 12 cuotas y un interés nominal del 12% anual, la cuota mensual es de unos 106,62 €. Al final habrás pagado 1.279,44 €, es decir, unos 79 € en intereses. Es una cifra pequeña frente al precio, pero equivale a una subida del 6,6% sobre lo que cuesta el producto.

Cuotas «sin intereses»: a veces el costo de financiar está ya incluido en el precio, y pagar al contado conseguiría un descuento. Compara siempre el precio al contado con el total de las cuotas, y fíjate en la TAE, que incluye comisiones, y no solo en el interés nominal.

Qué sumar según el tipo de producto

Cómo usarlo en la práctica

Haz una tabla con dos o tres opciones y suma cada partida durante el tiempo que prevés tener el objeto. Después divide entre los usos o entre los años. Puedes hacer el último paso con la calculadora de costo por uso, introduciendo como precio el total (compra más gastos, menos reventa). El resultado te permite comparar un coche con una suscripción de coche compartido, un móvil caro con uno barato o una nevera eficiente con una estándar sobre la misma base.

Preguntas frecuentes

¿Cómo estimo la depreciación de algo que compro nuevo?

Mira en portales de segunda mano a qué precio se anuncian modelos iguales con la edad que tendrá el tuyo. No es exacto, pero es mucho mejor que suponer que mantendrá su valor.

¿Debo incluir el costo de oportunidad del dinero?

Para compras grandes, puede ser útil como paso adicional: la guía Costo de oportunidad: cómo usarlo sin engañarte explica cómo hacerlo con prudencia.

¿Y si el objeto lo usa más de una persona?

Reparte el costo total entre todos los usos de todas las personas. Un coche familiar o una lavadora comunitaria bajan su costo por uso cuantas más personas la aprovechan.

Este artículo es divulgativo y los ejemplos usan supuestos explícitos que debes adaptar a tu caso. No constituye asesoramiento financiero, fiscal ni de inversión.