Costoporuso · Guía práctica

Comprar vs. alquilar: cómo decidir con números

Para todo lo que usas a menudo, comprar casi siempre gana. La duda real aparece con las cosas que usas de vez en cuando: un taladro, un traje para una boda, una carpa de camping. Ahí la decisión no es de gusto, es de matemática simple, y tiene un punto exacto donde la balanza se inclina hacia un lado u otro.

El punto de equilibrio es la cantidad de usos a partir de la cual comprar sale más barato que alquilar cada vez. Se calcula dividiendo el costo neto de comprar (precio menos lo que esperas recuperar al revender) entre el precio de alquilar una vez. Por debajo de ese número, alquilar gana; por encima, comprar.

Tres ejemplos con el punto de equilibrio calculado

Taladro

Comprarlo: 60 € · Alquilarlo: 8 € por uso

7,5usos para empatar

Traje formal

Comprarlo: 250 € · Alquilarlo: 45 € por uso

5,6usos para empatar

Carpa de 4 personas

Comprarla: 180 € · Alquilarla: 25 € por día

7,2usos para empatar

Precios ilustrativos: sustitúyelos por los de tu zona.

El taladro es el ejemplo clásico por algo: la mayoría de la gente lo usa menos de cinco veces en toda su vida útil, muy por debajo de las 7,5 necesarias para que comprarlo compense. Terminas pagando 60 € por un par de usos que, alquilando, te habrían costado 16 €. Con el traje pasa algo parecido si es para un evento puntual, pero si tienes una temporada de bodas por delante cruzas el punto de equilibrio rápido y comprar empieza a ganar.

Cómo calcular tu propio punto de equilibrio

punto de equilibrio = (precio de compra − reventa) ÷ precio de alquilar una vez

Si el taladro cuesta 60 € y crees que podrías revenderlo por 20 €, el costo neto es 40 € y el punto de equilibrio baja a 40 ÷ 8 = 5 usos. La reventa mueve el umbral, pero conviene ser prudente al estimarla. La calculadora de comprar o alquilar hace esta cuenta por ti y te dice cuánto ahorras con cada opción para el número de usos que prevés.

Lo que los números no recogen

Más allá de comprar o alquilar

Hay una tercera y cuarta opción que bajan mucho el costo. Pedir prestado a un vecino o a un amigo, o usar una biblioteca de herramientas si existe en tu zona, equivale a un alquiler de costo cero: con él, el punto de equilibrio nunca se alcanza. La segunda mano reduce el precio de compra y mantiene buena parte de la reventa. Si el taladro usado cuesta 25 € y lo puedes revender por 15, su costo neto es 10 €, y el punto de equilibrio cae por debajo de 2 usos.

Preguntas frecuentes

¿Y si no sé cuántas veces lo voy a usar?

Piensa en tres escenarios (pocos, normales, muchos usos) y comprueba en cuáles compensa comprar. Si solo compensa en el más optimista, alquila o pide prestado.

¿Esto sirve para coches o viviendas?

La lógica es la misma, pero esos casos tienen muchos más costos (seguro, impuestos, financiación, mantenimiento). Consulta la guía de costo total de propiedad.

Este artículo es divulgativo y los ejemplos usan supuestos explícitos que debes adaptar a tu caso. No constituye asesoramiento financiero, fiscal ni de inversión.